La vejiga irritable (vejiga hiperactiva) se manifiesta con ganas constantes de orinar aunque la vejiga apenas esté llena, a menudo sin infección. Con algunas estrategias naturales suele ser posible calmar la vejiga de forma notable.
Día a día y forma de beber
Sustancias irritantes como la cafeína, el alcohol, las bebidas con gas y las comidas picantes pueden aumentar las ganas de orinar. Conviene beber de forma repartida durante el día en lugar de grandes cantidades de golpe, y algo menos por la noche.
Plantas y medidas calmantes
- Semilla de calabaza: tradicionalmente para fortalecer la vejiga y el suelo pélvico.
- Ejercicios del suelo pélvico: refuerzan los músculos que controlan las ganas de orinar.
- Entrenamiento vesical: alargar poco a poco los intervalos entre micciones.
- Calor y relajación: el estrés aumenta la urgencia; la relajación la contrarresta.
Precaución y cuándo acudir al médico
Si detrás hay una infección, una diabetes o, en hombres, la próstata, se necesita un tratamiento específico. Ante dolor, sangre en la orina, fiebre o pérdidas involuntarias de orina, conviene aclarar la causa con un médico.
Preguntas frecuentes
¿Debo beber menos si tengo vejiga irritable? No: beber muy poco irrita aún más la vejiga; mejor beber de forma repartida y evitando irritantes.
¿Sirve de verdad el entrenamiento del suelo pélvico? Sí, es una de las medidas naturales más eficaces para la vejiga hiperactiva y la incontinencia leve.